viernes, 13 de junio de 2008

Alcalá, tejados y ciguëñas

No me sustraigo a la tentación de hacer fotos a esas simpáticas aves, símbolo de la natalidad. Son también el símbolo de Alcalá.

Es mi ciudad. La de acogida. Ha dado muchas vueltas mi familia de ambos lados por estas tierras ibéricas pero, hasta donde sé, ninguno de ellos había vivido antes en Alcalá de Henares. Sin embargo, es un sitio donde no me siento ajena, la ciudad y su ambiente me atraparon desde que llegué un día a mirar pisos en alquiler.

Alcalá está en la periferia de lo que se llama Madrid capital. Pero como ciudad es más vieja que la propia Madrid. Tiene 2,000 años. Por debajo de la calle Mayor dicen que discurre aún la vía romana que la atravesaba en 2 ó 3 D.C. Tierra de confluencia de romanos, judíos, musulmanes, moros y cristianos, tierra de conventos y cuarteles. En una de sus calles nació Don Miguel de Cervantes, máxima figura de la literatura española y escritor del Quijote. En uno de los salones del Palacio Arzobispal alcalaíno, entregó la reina Isabel la Católica a Colón nada menos que la autorización para los fondos con los que financiaría la construcción de las carabelas, esas mismas con las que emprendería el viaje del descubrimiento de América.

Hago un aparte curioso de ese momento:

“se le concedió a Colón el oficio de Almirante de la Mar Océana en forma vitalicia y hereditaria, y se le nombró Virrey y Gobernador de las tierras que pudiese descubrir. También, se acordó entregarle la décima parte de todas las ganancias que se obtuvieran y el derecho de contribuir con la octava parte de los gastos, recibiendo igual proporción de las ganancias"...

No tenían ni idea entonces los Reyes Católicos de la magnitud de todo lo que vendría de vuelta del Nuevo Mundo. Tabaco, papas, tomates.... y lingotes, mucho lingotes

Es también Alcalá una ciudad universitaria por excelencia. El Regente de España, fundó su Universidad en 1499, como proyecto educativo novedoso para su época que conciliaba los mejores modelos de la tradición de entonces -París y Salamanca- con aquellos otros más innovadores como Bolonia y Lovaina. El éxito de esa idea hizo que Alcalá se convirtiera en la sede de una aristocracia universitaria que hizo posible el Siglo de Oro español. Durante los siglos XVI y XVII, la Universidad de Alcalá se convirtió en el gran centro de excelencia académica: en sus aulas enseñaron y estudiaron grandes maestros como Lope de Vega, Quevedo. A mediados del XIX se trasladó a Madrid la Universidad bajo el nombre de Universidad Complutense, pero los alcalaínos conservaron los edificios de la vieja universidad mediante la recolecta de fondos a través de una sociedad de condueños, de la cual aún viven en la ciudad muchos descendientes. Eso hizo posible que 1977 volviera a abrir sus aulas la nueva Universidad de Alcalá, que cuenta con varias sedes, los antiquísimos edificios mezclados con modernas facultades, incluyendo un Parque Científico y Tecnológico. Ello atrae la presencia permanente de estudiantes de todas partes del mundo, algunos solo de paso para cursos cortos, lo que refuerza ese toque joven y universal en sus calles y mercados.

Y vuelvo al detalle del principio, lo más bello de los techos del casco histórico alcalaíno son… las cigueñas! Que no son blancas como se suelen representar, tienen una franja negra en cada ala y son enormes. Pueblan los tejados con enormes nidos, cuanto más altos, mejor. No importa que llueva, nieve o “aterrille” el sol, ahí están ellas en sus rutinas de acarrear ramas, atender pichones, sobrevolar campanarios o simplemente “hacer media” en su nido, sonando los picos en pareja. Se dice que cuando migran en invierno hacia el Sur, hacia el norte de Africa, saben luego encontrar el camino de vuelta a Alcalá, sin confundirse de techo, ni de edificio, exactamente hasta su propio nido. ¿Quién dotará a las cigüeñas de tan excepcional GPS para un viaje tan largo?

Tienen su propio territorio “inmobiliario” en los tejados…Están las del gran nido de cuatro o cinco, junto al campanario del Ayuntamiento, esas son cigüeñas con viso de administración pública, tienen un nido “importante”. Otras han armado la casa en los complicados y altos frontones de la vieja capilla de San Ildefonso en la Plaza San Diego, más castas. Y también otras en lo alto del moderno edifico de la Facultad de Derecho, un nido más chic, con los muchachos debajo entrando y saliendo de clase. Aquí debajo en el blog acabo de insertar una presentación con imágenes, resultado de mi deambular cámara en ristre…


Tanta historia, el singular patrimonio arquitectónico y cultural hacen que sea Alcalá la única ciudad de la Comunidad de Madrid declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se ha colado también Alcalá en la lucha por ser Ciudad de la Cultura Europea, cuando le toque el turno en la rotación a España, en el 2016. Ojalá que lo logre frente a otras candidatas españolas! Desde aquí le apoyo, como alcalaína convencida de sus encantos.

4 comentarios:

A Cuban In London dijo...

Y ahi esta viendo pasara el tiempo... la puerta de Alcala.

Mirala, mirala, mirala, mirala, mirala, la puerta de Alcala!

Muy buen comentario, betty. Gracias.

Saludos desde Londres

Betty dijo...

Gracias Cuban, Madrid - Alcalá es mi circuito diario, pero de verdad que me vuelven loca esos pájaros en los tejados, nada mejor para desconectar la vista del asfalto...saludos dominicales

El isleño dijo...

todos tenemos sueños de lugares a los que uno siempre sueña ir: Paris, Río de Janeiro, Brasilia (aunque solo sea por ver esos edificios diseñados por Niemeyer), NY, Londres, Sidney... pero en "mi" lista de pendientes Alcalá de Henares ocupa un lugar especial... de tanto leerla creo que hasta he llegado a quererla como si fuera una extensión de esa Habana Vieja "rescatada" que tanto me gusta recorrer.

Betty dijo...

muchos lugares recuerdan la Habana Vieja...mejor cuidada, se encuentran aún algunas calles de adoquines,como las que quedan en la Habana, sobreviviendo al asfalto.

Es una ciudad amable Alcalá, me produce sensación de arraigo después del desarraigo, Madrid es más cosmpolita y sus ritmos más vertiginosos, buena, excelente para la marcha, pero demasiado agitada para el descanso.
salu2