domingo, 27 de julio de 2008

No hay derecho…

A los niños les gusta dar vueltas, alguna explicación tendrá ese gusto por girar…lo malo es que a veces eso no agrada a los grandes.

El viernes en el vagón de la línea 6 del metro entró un chiquillo de unos cinco o seis años, con su madre. Se ve que viajaba con poca frecuencia en el suburbano porque miraba con bastante atención detalles que para otros fiñes son comunes. Se agarró al tubo del centro y empezó a dar vueltas, tarareando algo, con la mala suerte de tropezar con un señor que iba de pie leyendo el periódico. El hombre apenas se inmutó, echó una mirada hacia abajo para ver que pasaba, y siguió leyendo como si nada. No protestó, y tampoco sonrió. Simplemente lo dejó pasar.

Pero fue suficiente el tropezón para que la madre alzara el brazo y dejara caer un severo manotazo que estremeció el hombro del niño, a la vez que le gritaba – ¡Te lo he dicho! ¡Que te estés quieto de una vez, joder! – Vi como levantaba el niño su manito hacia arriba, en pose defensiva, como esperando un segundo golpe, con los ojos entornados. Lo sacudió y lo recostó cerca de la puerta, rezongando aún. Me bajé en la Plaza Manuel Becerra y sentí lástima por el niño cuando pasé a su lado .

No creo que no le quisiera. Iba impecablemente vestido, y probablemente le llevase a algún espectáculo de ocio vacacional infantil de los que hay este verano en el centro de Madrid. No era una familia marginal, ni poco instruida. No creo que se considere tampoco una madre maltratadora. Es para ella la forma de educar al niño, con trompones, sacudidas y gritos.

Hay también otros motivos creo para el castigo físico, como descargar los nervios (no siempre a causa de los niños, sino de otras tensiones), la vergüenza ante otras personas, la falta de recursos o habilidad para afrontar una situación difícil, la falta de control sobre las emociones. Pero estos motivos no son válidos en ningún caso, no justifican la agresión, que sienta mal tanto al niño como al que le pega ¿por qué será que luego de pegar a un hijo se sienten los padres tan mal?

A pesar de todo, el castigo físico de los niños es un hecho aceptado socialmente, lo que se refleja también en el lenguaje. En todos los idiomas hay palabras como "tunda", o frases como "una torta a tiempo" o "un buen azote". Leí ahora que en España hay estudios que dicen que un 47% de los adultos (un 47%!!!), asegura que pegar es imprescindible "algunas veces". También que las mujeres pegan más a sus hijos que los padres, debe ser porque están más tiempo con ellos. Los más jóvenes, entre los 18 y los 30 años, rechazan más el castigo físico que los mayores. Un 27,7% de los padres reconoce haber pegado a sus hijos en el último mes, a una media de tres veces por mes, y el 2,7% reconoce haber propinado golpes fuertes.

Creo que son cifras que alarman, el pegar no enseña, no educa, solo representa amenaza y sumisión a los niños. El castigo físico enseña al niño a tener miedo y a ser sumiso, disminuyendo su capacidad para crecer como persona independiente y responsable. También genera personas violentas. Probablemente la madre del nene “giratorio” del metro recibió una educación plagada de bofetones y azotes. No son pocos los casos que salen en la prensa española de padres agredidos por adolescentes violentos, que llegan al extremo de ceder su custodia a los servicios sociales por no poder lidiar con ellos. Es una situación triste, a la que no se llega en un día.

Son interesantes las afirmaciones de este sitio sobre los Derechos del niño:
- Si un niño vive con hostilidad, aprende a pelear.
- Si un niño vive con el ridículo, aprende a ser tímido.
- Si un niño vive avergonzado, aprende a sentirse culpable.
- Si un niño vive en la crítica, aprende a condenar.
- Si un niño vive en la tolerancia, aprende a ser paciente.
- Si un niño vive estimulado, aprende a tener confianza.
- Si un niño vive con equidad, aprende a ser justo.
- Si un niño vive en seguridad, aprende a tener fe.
- Si un niño vive con aprobación, aprende a quererse a sí mismo.
- Si un niño vive con aceptación y amistad ¡aprende a encontrar el amor en el mundo!

Puede ser que alguna vez, remota, haya dado una nalgada inmediata post-travesura, a mi hijo mayor. Habrán sido escasas y muy leves porque no me acuerdo bien. A mi hija no recuerdo haberle pegado nunca. Es mucho menos inquieta por temperamento. Los trato con confianza y no dejo de reprobarles cuando hacen algo mal, pero la severidad de un regaño con ellos es lo más efectivo, no se me ocurre jamás la idea de golpearles. He entendido siempre que de chiquitos están en desventaja física y emocional respecto a mí. Trato de que sean personas de bien, que se hagan respetar pero sin usar la violencia con los demás ¿por qué usar la violencia física sobre ellos, que son lo que más quiero?

No intento cuestionar ni considerar culpables a los padres que creen que una bofetada ayudar a educar mejor, este no deja de ser un tema polémico. Estoy segura que todas las madres nos equivocamos muchísimas veces intentando lo mejor, pero creo con mucho que las recompensas y las razones funcionan. Hacen crecer individuos mejores hacia su familia y hacia los demás. Erradicar el castigo físico es un problema ético.

En una sociedad donde, por ley, pegar a otro adulto se considera un insulto, un asalto, pegar a un animal se considera crueldad, pegar a un niño es…¿por su bien?

18 comentarios:

El isleño dijo...

es un tema sensible y polémico... reprobable lo que hizo esa mujer en el Metro, sin duda alguna.

EN algún momento lo hice, lo admito, pero ya nunca le pego a los mis hijos, de hecho, ya ni les grito, pero si a cada rato les castigo con la "no utilización" del PC o les mando para sus cuartos sin poder salir en X tiempo, usualmente por discusiones entre ellos o por portarse mal en algún momento... pero asumo que realmente no funciona mucho: al dia siguiente vuelven a cometer la misma falla... :-(

Yo creo que todo es parte de un mismo macroproblema: la sociedad, la familia, las instituciones, nos forman como personas, como profesionales, como padres, y en los mismos códigos y dimensiones actuamos en cada una de esas funciones sociales... como señalas, quien ha sido golpeado o castigado posiblemente sea propenso a pegar o castigar, quien se siente presionado o acorralado en un determinado ámbito seguramente descargará esa impotencia sobre aquellas personas que son más débiles que el, en primer lugar sus hijos, sus familiares más cercanos... es lamentable, pero realmente en muchos casos es así.

Creo que la única forma de erradicar para siempre estos males "hábitos" es asumir el respeto de todos los miembros de la familia... pero el único problema es que eso, que se dice y se escribe relativamente fácil, es dificilísimo de conseguir en una familia, sobre todo cuando en ella hay varios miembros menores que luchan por censar nuestros límites... ;-)

Queseto dijo...

Estoy de acuerco contigo, Betty. PERO. Hay niños y niños. Hay niños/talibanes/terroristas (entiéndaseme) que NO ES FÁCIL. Y es muy difícil controlarse en situaciones límite. La violencia, por supuesto, NUNCA es justificable, CON NADIE. Pero en ciertos casos, es perfectamente entendible (con matices y grados, claro).

Un poco relacionado con este tema, este anuncio, creo que australiano, da mucho que pensar...:

http://uk.youtube.com/watch?v=ekxq6P0AJcQ

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

casi nunca me puisieron la mano encima, pero aquellas pocas veces nunca las olvido. ;\

nos vemos, t.

Wesbri dijo...

Cuando hay un niño "malcriado" siempre encontrarás padres ineptos.
Personalmente crié cuatro hijos y jamás maltraté a ninguno no de palabra ni físicamente. Esa señora debe ir a una agencia que le enseñe como ser madre. Aquí en la YUMA lo llamamos Parenting Skills. Cuando no se poseen cualidades para educar a un niño se ve el abuso corporal como medio para educar.

El isleño dijo...

Queseto, muy bueno ese video australiano!... es lo que decía Betty: lo que uno ve hacer a nuestros padres es casi siempre lo que uno hará...

A Cuban In London dijo...

Hola. betty. Lo primero que me sorprende es la impunidad con la que la mujer le solto el golpe al peque. En GB hay una ley por la cual la sen-ora podria terminar pagando una multa o yendo a la carcel.

Yo al menos estoy contra el castigo corporal pero eso lo aprendi de mi mujer porque a mi si me dieron cuando era un peque(mi madre solamente, mi padre me castigaba y eso dolia mas que los golpes de mi madre). Si admito que a veces he tenido ganas de descargarle una bofetada a uno de los chamas mios, pero por suerte después que se me pasa el berro y analizo la situacion me doy cuenta que tiene mas que ver conmigo y mi humor que con lo que ellos hicieron.

Muy buen tema con mucha tela por donde cortar. Lo unico que puedo decirle a aquellos que le pegan a sus fin-es es: y si funciona, por qué lo siguen haciendo?

Saludos desde Londres.

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

Hello’ Betty, aquí estaremos en tu blog si te embullas a compartir tu lista de canciones, y a ‘comentarlas’ con nosotros que es lo mejor de esta experiencia.

Te dejo un adelanto de las nuestras: Yes - Owner Of A Lonely Heart
Conéctate en cadena, con RADIO FREEKY, los primeros viernes de cada mes y postea las canciones en tu blog que te hacían mover el esqueleto cuando eras una pepilla.

Saludos, maylin.

Betty dijo...

hola Isleño, no te preocupes que nadie tiene la fórmula del portarse bien, pero van mejor las cosas seguro si no pierdes la paciencia, es una cadena si...claro, tú lo tienes complicado porque lo tuyo es una tropa, casi pelotón;-)) un beso

Betty dijo...

ja,ja Queseto, de verdad que hay chamas que te sacan de las casillas, terroristas sí, es la fase de malacrianza plus, pero en algún momento hay que cortar la cadena. Creo que hay gente con mayor autoridad natural que otras para neutralizar niños así, sin tanto esfuerzo, la combinación de madre nerviosa y niño hiperactivo en modo perreta es fatal.

Oye, qué bueno el vídeo del link! el mensaje es cierto, son pequeños mimos reproductores que viven a nuestro alrededor...me haces recordar una frase antológica de un amigo cubano que estaba preocupado porque su niña últimamente gritaba al hablar en casa, y cuando desemboca en el patio para hablar con la maestra oye un estruendoso...5to.-AAAAAAAAAA!!!!!!!! Comprendió rápido;-))) Gracias por pasar, "eto" estuvo bueno

Betty dijo...

Wesbri, Cuban la tolerancia social es bastante grande como comentaba, esta situación es bastante común y no se considera maltrato, pero a mí me dolió el manotazo la verdad... Claro que no es remedio Cuban, pero descarga los nervios evidentemente, aunque después tengan una sensación amarga y se recriminen por perder los estribos, las cosas es reaccionar antes...saludos a los dos, estoy en la trasnochadera que ya saben, pero mañana enruto heading North & West

Betty dijo...

Oye que bueno está eso Maylín!! Voy en esa, estos chicos GAs no paran de generar...me sumo a RADIO FREEKY entonces el 01.08...se vale también Barry White,no?;-D)))) Maylin como es eso de que "era"?;-) sigo pasando por pepilla hasta que me descubran, ja,ja Bueno yo lo movía con Bony M, KC & the Sunshine Band, y hasta con Silver Convention;-)))lo dicho ochentera confesa...aquí estaremos, en sintonía, besitos

Iván dijo...

Opinión de espectador.
Nunca la violencia.
Cierto que hay niños y "niños". Pero para eso también creo que hay "Tácticas y Estrategias".
Somos tres hermanos que eramos de "anja" como comumente se dice.
Si no me equivovo, creo que el isleño conoce alguna que otra anécdotas contada directamente de mi madre. El único recuerdo que tengo de una buena tunda por parte de ella, fué una vez que mi hermano mayor y yo decidimos "literalmente" ahorcar a nuestro hno. más pequeño. Tanto nos asustamos con lo que sucedió que al contarlo ni el médico chino nos salvo. Y de mi padre una vez que vino de una movilización de la caña. Estaba muerto del cansancio y niño al fin, yo quería que nos llevara al parque de la esquina. Un tiempo después me di cuenta de que actuó así por el cansancio que tenía y lo insoportable que me puse; pero agarró una de las chancletas de palo de esas que se veían mucho antes y me la lanzó con una fuerza que por suerte me dio de refilón pues si me encentra bien, no se que hubiera pasado. Esa vez todo el hielo del congelador no basto para bajarme el chichón completamente (se me quedó unos dias como muestra), pero más tarde me pidió disculpas y "me llevó al parque". Creo que nunca más.

El isleño dijo...

Iván, si tus padres solo tuvieron esos deslices, no son de carne y hueso, mi'jito... con lo "mala cabeza" que son Uds. es como para asombrarse que salieran casi ilesos (eso del chancletazo, en los años 60 o 70, no es ná!!!) en todo este tiempo.

Aguaya Berlín dijo...

La violencia no me gusta, y a los niños, porque lo son, se les puede tratar de convencer de muchas maneras, o castigar, pero no a base de golpes. Esos pueden venir de regreso cuando tengan más edad... o proliferar entre ellos mismos en el caso de hermanos.

Ningún padre nace sabiendo cómo educar a sus hijos, pero hay tanto libros, programas educacionales, gente a quien preguntar, que no hay que esperar a que la situación empeore para tomar alguna medida a tiempo.

Muy buen tema, Betuca!!!

Iván dijo...

No, no, isleño....
Me refiero a golpes fuertes...
Raya cocos y aloncitos de orejas si hubo unos cuantos, jejejeje

Betty dijo...

Ay Ivan, te cogió eso que anda por ser tan "insistente";-) pero eso confirma lo que comentábamos, que detrás del chancletazo había un estado de ánimo...los yitis eran aparte;-)), no sé lo brothers pero tú eres la candela chaval...hasta de grande,ja,ja

Gracias Agua, por suerte dice la estadística que los padres jóvenes de ahora son menos propensos a usar la violencia con sus hijos...vamos en sentido de progreso, démosle la vuelta a los peques, que ellos aprenden, sin golpes aprenden mejor...

Yvette dijo...

Betty, puse un link de tu blog en el mio, pues no te tenia.
Abrazos!

Betty dijo...

Gracias Ive! te linkeo aquí también, abrazo blogger