domingo, 5 de diciembre de 2010

No hay derecho a cortar los cielos de un país…

Pocas veces un número tan reducido de personas ha provocado un daño tan extendido como la huelga solapada de controladores aéreos del viernes en Barajas y otros aeropuertos españoles, cuyo efecto en términos materiales es comparable al de una guerra. Sin contar los pequeños dramas personales que se derivan de interrumpir un tránsito, familias enteras pilladas en medio de su viaje de ida o retorno, estudiantes y militares perdiendo sus valiosas horas de pase, viajes de trabajo abortados, regresos anulados, vacaciones cortadas, eventos cerrados por no llegar sus asistentes, equipos deportivos faltando a sus citas, sin contar todo eso, el solo el impacto de interrupción de los vuelos de carga y del no funcionamiento de los corredores para vuelos de otro destino sobre Madrid es descomunal.

No demorará en sentirse el impacto en los valores de Bolsa de las empresas y el IBEX seguramente reflejará el martes el resultado de este acto de irresponsabilidad colectiva.

Al parecer son alrededor de 400 los controladores implicados en la decisión de abandonar sus puestos, contra un total de algo más de 2.000, preparados y formados por el propio Gobierno contra el cual han actuado, en algo muy parecido a una conspiración velada, bajo pretexto de enfermedad o estrés, para protestar contra supuestos incumplimientos del régimen de horas de descanso y niveles de remuneración en los convenios del sector.

Se sabe que el de los controladores es un gremio muy activo, en todo el mundo, como el de los empleados del Metro y otros medios de gran sensibilidad, pero creo que esta vez han sobrepasado el reclamo racional y han puesto en peligro la seguridad y el equilibrio de todo el país. Y que deben responder por ello bajo el rigor administrativo y penal de la ley.

Es difícil comprender como empleados cuyo ingreso supera los cien mil euros anuales, que trabajan en medio de condiciones altamente reguladas, incluyendo períodos de descanso reglamentado y sofisticados medios técnicos, la mayoría de los cuales tiene condiciones de vida y bienestar que supera con creces al ciudadano medio, pueden crear voluntariamente un caos de tal magnitud solo para preservar sus derechos….a seguir ganando más, y descansando más a menudo.

Menos lo entiendo cuando un millón y medio de personas hace cola en este invierno en los comedores sociales de España para tener algo que llevarse a la boca por estar en paro y sin medios de subsistencia familiar.

No, ha sido un acto irresponsable y como tal creo que los controladores involucrados deben responder por ello hasta las últimas consecuencias.

No hay derecho por un interés sectario a hacer más difícil la vida de las personas y agregar leña al fuego de la crisis y el deterioro de la economía.

3 comentarios:

la margarita mia dijo...

betty estoy de acuerdo contigo en todo lo que expones en tu entrada, no se puede tener miramientos con estos desalmados que ponen en peligro un país entero por tener unas horas mas de descanso máxime cuando estamos en la situación que estamos actualmente,nos dan toques de atención por todos lados para que resolvamos los problemas que tenemos en este país y nada de nada, sin embargo seguimos en las mismas todos tenemos que arrimar el hombro para salir adelante pero en este país parece que no nos enteramos, saludos.

María dijo...

Pasaba a saludarte.
Tienes razón en lo que expones Betty y ahora, después de todo lo que ha ocurrido, hay sospechas de que el representante de los controladores se reunió antes del viernes con gente importante del PP. Si están detrás de esta huelga salvaje es para no volverlos a votar más nunca.

Bueno, besos y que tengas buena semana.

Betty dijo...

Hola Margarita, hola María

Parece que sí, que no es tan improvisado como lo presentan y puede haber manos inescrupulosas detrás de este intento de caos aéreo.

un beso y buen finde!