y ver simultáneamente cómo llega otra primavera a Alcalá, con cielo azul y cigüeñas blancas…así es, las estaciones no saben de desastres.
Ayer acompañé a Ana y dos amigas cubanas de visita en la ciudad y hacía este tiempo …
Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender... Ortega y Gasset
que la mañana del domingo, con tanto que aprovechar de sol y buen tiempo, 5 chic
as la dedicaran ayer al noble intento de alertar sobre el terrible sufrimiento ani
idos no se hayan asustado con el estruendo, ni los bebés, que había muchísimos viendo la Cabalgata, cuando el cielo de la plaza Cervantes se llenó hoy a las 8 de fuegos artificiales, ruidosos pero muy bonitos a la vista…
dición y modernidad se tocan en otra imagen que atrapa el frecuente paso de los aviones del corredor aéreo de Barajas sobre los antiguos campanarios de la catedral de pueblo de Loeches, que se engalanaba también para la procesión el pasado jueves…
Va de prisa este 2009, empezó marzo, y yo -a caballo entre la oficina y la casa- no atino a postear algo con mínima elaboración. Estuvimos el mediodía de ayer domingo en la finca El Olivar, para una entrega de premios de un concurso escolar sobre ecología, y es un sitio especialmente bonito, con jardines antiguos, esculturas, fuentes, y hojas de hiedra sobre cada pared, símbolo del tiempo…tan bonito el lugar que vale la pena dedicarle unas palabras y traer alguna imagen.






No sé si será por el cambio climático, pero en los años que llevo aquí, los almendros en flor suelen ser la más precoz señal de primavera, y los hay ya a todo lo largo de la carretera N-II, con ese brote súbito, blanco o rosa, que sorprende la vista y destaca sobre la monotonía gris del invierno. Tan súbito como efímero, porque esa primera floración solo conserva los colores claros apenas una semana, las flores tornan rápidamente al morado oscuro, que perdura hasta el verano.
Vaya pues esta entrada dedicada a los bellos jardines de la finca El Olivar en Alcalá… (que conste que es esta una promoción for-free) Y también a los almendros en flor, en la efímera “levedad” de ese primer color, como diría Milán Kundera de la insoportable levedad…del ser.



Y estas otras hojas, de amarillo parejo, ya van camino a hojarasca. 

El tiempo pasa, nos vamos poniendo...sentimentales. Fue una alegría recibir en Alcalá de Henares a mis compis Diria y Patricia, para irnos de paseo las tres y celebrar que este septiembre se cumplen 30 años de que empezamos a estudiar en el Instituto Comex.

Charla en casa recordando los viejos tiempos y recorriendo las páginas del blog del grupo. Lo peor de la tarde mi café, que quedó malísimo, es la falta de costumbre chicas. Lo mejor, el tinto de verano acompañado con chicharrones, tradición española y cubana juntas. En fin, que la pasamos bien, intercambiando historias del presente y recordando las vivencias juntas, con el consuelo de que no solo una necesita gafas para ver las fotos…la presbicia nos hace estragos a todas!

En unas latitudes agua y viento y en otras una magnífica noche de verano. Así es. Ayer se clausuraron las fiestas patronales en Alcalá de Henares, todo un derroche de luces, color y fiesta. Luego de una semana complicada, que no me permitió disfrutar de los desfiles callejeros, los conciertos como el del Canto del Loco en el Palacio Arzobispal, las peñas, las puestas especiales de obras de teatro, espectáculos de humor, los pasacalles, la demostración de paracaidismo, competencias o siquiera de las gambitas con cerveza en los chiringuitos de la calle Libreros!...nos decidimos ayer a no perdernos al menos la clausura de las fiestas.
La fiesta se cerró con un castillo de fuegos artificiales a las 24:00h, una andanada de pólvora que llenó el cielo de colores (y de ruido) durante 20 minutos seguidos. Este año las fiestas han sido tranquilas y sin incidentes violentos, el pregón y el festejo del primer día se suspendió en respeto a las víctimas del accidente aéreo en Barajas. Pero la vida sigue y la tradición fiestera del fin de agosto perdura en Alcalá.