domingo, 19 de diciembre de 2010

La navidad de la madre Natura…

¿Quién avisa que es diciembre a las flores de Pascua para que se pongan rojas, todas a la vez? El mismo secreto mecanismo que guía a las cigüeñas de regreso a Alcalá desde Marruecos o Tunez, a su mismo nido, en el campanario de siempre y no al vecino. Aquel que pone un increíble orden tras el aparente caos en el vuelo de las bandadas de gorriones y palomas…

No me gusta mucho el oropel de las Navidades, debe ser que no crecí con él y que los villancicos solo llegaron a mis oídos adultos… Pero felicito en estas fiestas a todos mis amigos, los católicos, los simplemente cristianos, que son muchos, los ortodoxos como Kolya y Costel, que la celebran un poco después, el seis de enero, a los hebreos, que saben cuales son, al budista amigo Daniel que viene de la ciudad de Shenzhen, en China, a los yoruba, los lucumí, a los que el 17 alabaron a San Lázaro y a los que como yo no profesan otra religión que la amistad y el amor, que nos hacen humanos, mejores.

Felices fiestas, amigos

2 comentarios:

estodevivir dijo...

Bellísima felicitación por estas fiestas, sean las que sean, como dices. Yo no tengo creencias pero me he ido adaptando a la Navidad,con la cual tampoco crecí, pero que me ilusiona con sus luces, sus arbolitos y su anhelo de hacer feliz. Muy lindo post.

Betty dijo...

gracias