domingo, 22 de marzo de 2009

El Clásico de béisbol. Gloria al... sentido común.

Un juego de pelota no es una batalla. ¿Por qué confundir la competencia con enfrentamiento político? Entiendo la enorme repercusión nacional que tienen deportes de amplio arraigo y el sentido de pertenencia que desatan en cada país, dígase el fútbol en el Reino Unido, España, Argentina, Brasil; el baloncesto y el propio béisbol, en los Estados Unidos; la “pelota” en Cuba y hasta la lucha sumo en Japón.

A mí también me gusta que gane el equipo cubano. Nací y crecí allí, iba al Latino con Leo durante muchos años a ver los juegos de Industriales ¿a quién le voy a ir? Pero cuando leo esos editoriales recientes de Granma sobre el Clásico con las reflexiones del compañero Fidel, no puedo menos que sorprenderme por la utilización incontrolada, el uso y el abuso de un espacio –privilegiado si se quiere, por la escasez de medios de prensa y de prensa digital en Cuba- a manera de columna deportiva por alguien que, habiendo hecho carrera de estadista, se cree en posición de administrar consejos y de juzgar la ejecutoria puramente deportiva del equipo nacional, cual si de un veterano aficionado se tratara en la Esquina Caliente del Parque Central, con la única diferencia de que sus opiniones en este campo son –por voluntad propia- difundidas y elevadas al grado de Editorial.

No concibo a ningún jefe de estado, ni siquiera a un Comisionado Nacional, inmerso en detalles de juego como los que “reflexiona” Fidel Castro en estos párrafos:

“Casi todos los pitchers están liberados para el miércoles. …. Uno de los principios inviolables es que no puede haber vacilación alguna cuando un pitcher tenga que ser sustituido de inmediato, si muestran una tendencia al descontrol frente a japoneses o coreanos. / Los expertos nuestros con profunda experiencia que asesoran al INDER, deben señalar de antemano el orden prioritario en que un zurdo o un derecho debe hacerse cargo del montículo. Puede haber un abridor, o varios que hagan el papel de un excelente abridor, para lo cual contamos con la materia prima necesaria./ Hay algo que cada jugador debe interiorizar. No desalentarse un solo segundo. No tratar de batear desesperadamente cualquier bola, como ocurrió con algunos bateadores nuestros en el último encuentro con Japón./Desgraciadamente, en nuestro país se creó el hábito malsano de esperar el primer strike, vieja costumbre en que fueron educados los peloteros cubanos, un hábito que los pitchers adversarios conocen y lanzan tranquilamente el primer strike por el centro del home…”.

O ese sentido de juez supremo que se atribuye el derecho de juzgar y monitorear a nombre de “Cuba” lo que se debe hacer:

“El equipo de Japón nos ganó el día 15 porque sin duda cometimos errores de dirección en aquel punto, a miles de kilómetros, donde es casi imposible para Cuba influir en la dirección de su equipo.”
Pero qué manera despiadada de desconfiar del sentido común de los jugadores y de los entrenadores, cómo si fuesen niños a los que hay que guiar. Desde luego, entiendo que jugar y hacer de manager bajo esa tremenda presión no debe ser tarea fácil para el equipo cubano. Los considero.
Y luego, noto algo que ya viene siendo norma de reacción de las autoridades cubanas: mientras eres parte del sistema y acatas el orden de cosas (bueno, o no tan bueno) eres íntegro, cabal…Tan pronto te apartas de la línea (de su línea y sus reflexiones) inmediatamente pasas a ser baboso, simulador, repugnante….indigno. Los que no regresaron de la delegación son “pobres diablos”. Como si la catadura moral de las personas fuera un atributo que se cambia de un mes a otro.

Esta frase sobre los comentaristas cubanos que se quedaron en San Diego: “¡Qué sujetos simuladores y repugnantes los que incuba la ideología capitalista!” es un ejercicio de cinismo. No por otra causa que porque esas personas nacieron y se hicieron profesionales en Cuba, inmersos en esa desvirtuada y caricaturesca ideología socialista y sociolista, que ha generado un estado general de corrupción, simulación y doble moral que ataca a todas las esferas sociales en la Cuba presente. Y sobre eso, cero reflexión, por cierto.

La moraleja de Fidel es: mientras cantas loas al sistema y a su figura=Cuba, eres íntegro. Da igual que mantengas tres queridas con dinero “asignado”, gastes la divisa estatal a montones en planes y proyectos inviables, actúes de forma arbitraria, cometas errores de gestión, prevariques, mientas expresamente, o te apropies de cualquier recurso a mano por razón de tu cargo. Esos son cosas que provocan “regaños” y que son susceptibles a “mejora con llamados de atención”. Pero tan pronto dejas de cantar esas loas al sistema, o te apartas frontalmente de una línea de acción, pasas automáticamente a la categoría de ser repugnante, baboso…o indigno. Esto viene a crear un canon o código moral muy pernicioso…para el propio sistema.

En fin, que para no hacer más largo este post de domingo, y sin rebajar la importancia del deporte nacional, quisiera ver reflexiones sobre los inmensos y estructurales problemas que tiene Cuba con la misma profundidad con que se analiza la rotación de los pitchers…

Para comentario deportivo, me quedo con las notas que me envió a propósito el amigo DJ Casanova, que suenan mejor, para un simple aficionado…

Algunas opiniones sobre el juego del equipo cubano en el Clásico.

En el último partido contra Japón, desde el inicio vimos un equipo japonés alegre que disfrutaba jugar a la pelota. Vimos un equipo cubano muy tenso como si estuvieran en una situación de vida o muerte. No los vimos disfrutar el juego de pelota en ningún momento.

Los bateadores cubanos, solo los que forman el equipo Cuba, enfrentan lanzadores de la calidad de Matzuzaka dos o tres veces al año. Los pitchers cubanos no tuvieron que lanzarles a peloteros de la talla de Jeter, Pedroia, Beltrán, Rodríguez, Ortiz, Delgado, Cabrera, Pujol, aunque sí a otros, nunca parecidos a los mencionados, que durante el año sí se encuentran ante pitchers de la calidad de Matzuzaka, Colón, Zambrano, Santana, etc. Dígase algunos del equipo mexicano y todos los del equipo japonés.

Los peloteros cubanos que formaron el equipo Cuba son tan buenos como los que formaron las generaciones de los Chávez, Urbano, Isasi, Marquetti, Capiró, Muñoz, Pedro José, Lourdes Gourriel, Mesa, Pacheco, Kindelán, Linares. Estos nunca tuvieron la suerte de participar en campeonato alguno que contara con peloteros del nivel de las Olimpiadas de Beijing o del actual Clásico, el cual tiene mayor calidad que el primero.

La Serie Nacional de Béisbol en Cuba en general tiene un nivel similar a un torneo AA norteamericano. Solo equipos como el de Santiago de Cuba están por encima de esa clase. Cualquier integrante del equipo Cuba en algún momento pudo -o puede ser- una estrella de la Grandes Ligas, pero el nivel de juego de dicho equipo es el de un equipo muy bueno de la liga AAA (Triple A) norteamericano. Hablamos solo de calidad de juego.

Nunca antes había estado tan de acuerdo con la conformación de un equipo Cuba como el actual. Lo integraron a mi juicio los que tenían que estar. A la Dirección del equipo Cuba le aplaudo los cambios de alineación durante el torneo, así como la designación de los lanzadores abridores y de los relevistas. Solo cuestioné la salida de Lazo de relevo en el juego contra Australia y el cambio de Maya ante Japón.

Nuestro respeto y respaldo a jugadores, entrenadores y el cuerpo de dirección. No busquen culpables, pocas veces se ha hecho tan bien. No se le podía pedir más a este equipo.

Solo la aplicación de un enfoque más dialéctico y objetivo llevará al béisbol cubano a ganar campeonatos del nivel del Clásico Mundial”.


Que no pare la bola…

Foto: http://www.clasicomundial2009.com/

7 comentarios:

Bocha dijo...

Hola que tal

Te felicito, ya que tienes un magnifico blog, es muy bueno, y se leen notas interesantes.

Soy Bocha, y soy el creador del nuevo blog Abran Cancha, te quería invitar a verlo, y a comentarlo. Muchos lo han calificado como imperdible, por tal motivo desearía saber tu opinión. Un abrazo grande y te espero.

www.abran-cancha.blogspot.com

Betty dijo...

Hola Bocha, gracias A ver que tal, eso de imperdible me suena a alfiler, je he...me pasaré, saludos

Rosa dijo...

Hola Bettiña. Bueno, nunca he sido beisbolera por lo que en realidad me importó siempre un comino quien ganara o perdiera, lo que nunca he soportado es la manipulación que se hace allá con eso, como con todo. Y cuanta razón tienes en lo de la corrupción. En fin, que me ha gustado mucho tu reflejación (por inventarme un nuevo vocablo, ya que las "reflexiones" de aquel me fastidiaron el vocablo adecuado. Anyway, me encanta verte de nuevo "al bate". Un abrazo.

Betty dijo...

;-)) ay esa Rosa-ana linguista, reflejación necesaria, ando lo que se llama "bajo mínimos", pero hay cosas que me hacen venir a blogger para hablar de ellas, o aunque sea dejar unas cuantas ideas...no me alcanza el time-fuel para navegar mucho en estos días, pero echo de menos las teclas, un beso grande

Aguaya dijo...

A mí sí, a mi me gutaba y me gusta la pelota y hasta me creía experta y todo... :-)
Allá en mi casa en Cuba están echando candela con los juegos perdidos.
Pero esto de la riflexión ya es el colmo...
Besitos, Betuca, y un abrazo-suerte grande!

A Cuban In London dijo...

"Desgraciadamente, en nuestro país se creó el hábito malsano de esperar el primer strike, vieja costumbre en que fueron educados los peloteros cubanos, un hábito que los pitchers adversarios conocen y lanzan tranquilamente el primer strike por el centro del home"

Desgraciadamente se puede decir que esta actitud también se traduce al campo politico en nuestra isla. Nos tiraron el primer strike y nos hemos quedado con el bate al hombro por cinco lustros. Comandante, es mejor que el equipo de pelota siga esperando el primero (tendencia con la que nunca estuve de acuerdo cuando jugue pelota con el equipo de mi universidad) porque si el pueblo de Cuba se entera que lo mejor es aprovechar la primera esferica que viene rumbo al "jon" se queda usted solo y sus burocratas en la nacion cariben-a. Como se lo digo yo.

Magnifico escrito, betucha.

Saludos desde Londres.

Betty dijo...

estos son extremos, sin dudas. Lo que no comprendo es como no hay autoridad -llamémosle así- suficiente para que esa total libertad editorial sea restringida, ni traída a un plano más normal, dadas las circunstancias del país, ¿quién le pone el "cascabel" a quien-tú-sabes;-( gracias Agua, Cuban por la media, y pr los los buenos deseos, un abrazo grande