jueves, 9 de octubre de 2008

Una opinión diferente…DJ Casanova vuelve a colaborar

Con las dificultades para acceder a Internet en la Habana y la baja calidad de la conexión, toma un tiempo a los amigos leer los posts y otro tiempo comentarlos, pero aquí llega la opinión de DJ Casanova sobre las medidas de control al precio de productos del agro que se han aplicado en Cuba. No va en la misma línea de liberalización que hemos comentado en el post anterior, pero hay puntos coincidentes y es saludable conocer este punto de vista desde dentro.

"La oferta y la demanda subterránea en Cuba - momentos de crisis"

Cuando el sistema político en un país es justo, los gobiernos, los parlamentos, las leyes, no pueden permitir que las reglas de la oferta y la demanda se impongan en momentos de crisis. Mucho menos cuando la mayoría de la población vive en niveles de pobreza. Cuando se dañaron medio millón de “viviendas” y de ellas el 70 % construida por ¡propios con medios propios! No se puede dar espacio al libertinaje de la oferta y la demanda cuando solo se explota el 57% de la tierra cultivable, en un país donde la agricultura debe ser la fuente, no de subsistencia, sino de desarrollo fundamental. Cuando queda por ver cuanto de ese 57% se explota realmente de forma correcta, y cuanto de la no cultivable es, en verdad, no cultivable.


Es injusto que el pueblo quede a expensas de las leyes subjetivas de la oferta y la demanda cuando en ciudades como la Habana el 20 % de la población en edad laboral está desvinculada de cualquier actividad productiva legal o generadora de algún tipo de riqueza para el país. Nos referimos a la población censada, no incluye a los llegados de las otras provincia, hoy ilegales, los cuales deben ser unos cuantos miles, que llegan a la capital para buscar trabajo, para ganar dinero y la mayoría para ayudar a los suyos que quedaron en sus ciudades y pueblos de origen, cual si de inmigrantes nacionales se tratara*. Por supuesto, que en este 20% no se incluyen a aquellos que acuden a un centro de trabajo para hacer nada o casi nada.


Sería criminal que no se estableciera un control sobre los precios de lo productos alimenticios, pues Cuba es un país en el que alrededor del 80% de lo que se lleva a la mesa para comer es de importación. Donde los salarios, bajos de forma absoluta, crecen más rápido que la productividad. Donde con toda razón se teme al terrible pronóstico de que para el 2025, si no se eleva la edad de retiro hasta los 65 años para los hombres y 60 para las mujeres, habrá un déficit de más de 700 mil trabajadores. Pronóstico que, al parecer, no comprende a aquellos que emigrarán desde ahora hasta ese 2025. ¿Hasta cuánto sería ese déficit de fuerza laboral si de verdad los EE.UU. dieran 20 mil visas anuales y no hubiera tantas trabas para que los cubanos obtengan visas de otros países? Cuba tiene un serio problema demográfico, por un lado hay menos nacimientos y por el otro, es enorme el sentimiento “emigracionista”, sobre todo en los jóvenes.


Sería una barbaridad que no hubiera control sobre la oferta y la demanda de alimentos pues hay un mercado subterráneo increíblemente poderoso, donde los tenedores privados de transporte automotor de carga compran el diesel a 4-5 pesos cubanos, mientras en las gasolineras el Estado fijó precios a unos 36-37 pesos (1.45 CUC). Pero esta es otra gran barbaridad, la del precio oficial del diesel, el haberlo establecido en el momento en que se anunció, en medio del poderoso huracán Ike y tras sufrir solo 8 días antes otro huracán, el Gustav. Y para no dejar las barbaridades, la peor de todas, pretender que los precios de los productos del agro no se incrementaran cuando un componente del costo tan importante como son los combustibles encarece en forma geométrica. Y si se trata de barbaridades, para entender, mejor dicho no-entender, esa medida quedan los siguientes dos aspectos: a) los acuerdos justos y ventajosos con Venezuela, que no solo incluyen el suministro de petróleo, sino la creación de empresas conjuntas para la refinación en territorio cubano y b) la posibilidad de bajar los precios internos de los combustibles para el caso que estos bajen en el mercado internacional.

Claro que no se puede dejar al pueblo a expensas de la oferta y la demanda con esos problemas, como tampoco se puede permitir que camiones con alimentos sean arrestados porque los productos que llevan son originarios de campesinos u otros que no han cumplido con sus entregas al Estado, cuando lo que hace falta es que a la población le lleguen los alimentos, sobre todo cuando no es que haya baja oferta, sino que existae puntos de ventas del productos del agro que están cerrados.

El Estado ahora no puede permitir ninguno de esos dos fenómenos, porque el Estado está en la obligación de que el pueblo tenga alimentos, que no aparezca otra crisis como el “Período Especial”, está obligado a implementar leyes dentro de un sistema en el que lo primero sea el bienestar de la gente y que se apliquen medidas reales y naturales para que se eliminen, o por lo menos disminuyan a su mínima expresión, los otros fenómenos negativos señalados más arriba, que se reviertan, como debe ser para un país "revolucionario" en sus ideas y que en la práctica debía también ser "revolucionario", cambiante y dinámico, no estancado en el pasado.

En el edificio del Ministerio de la Construcción de Cuba, leo a la entrada una gran valla que dice “CONTINUAREMOS CONSTRUYENDO SUEÑOS”.... ¡Coño, mejor que al menos dijera “CONSTRUIREMOS CASAS”!

Domingo Julio Casanova
05.10.08


*Cuba tiene una población de algo más de 11 millones de habitantes, de los que La Habana cuenta unos dos millones.


Gracias, amigo Casanova, efectivamente, es hora de que los sueños se hagan realidad y si no, hay que despertar antes de seguir soñando.

2 comentarios:

papelbit dijo...

Estos testimonios son muy valiosos porque vienen de gente que están dentro de Cuba, gente normal, que piensan y sopesan hasta llegar a sus propias conclusiones.
Entonces me pregunto: ¿Cuba va a encarcelar a todos los que critican la realidad del país, va a considerar que son (como ellos dicen) asalariados de EUA?
Si Cuba tuviera Internet libre...

Betty dijo...

hola ACrey, no alcanzan las cárceles ni resuelve nada meter allí a la gente por lo que piensan, y dicen...a la población penal también hay que alimentarla! de donde sacar comida pa tanta gente? lo que hay es que crear condiciones para que la gente piense.. pero también PRODUZCA!

un abrazo ...y felices fiestas del Pilar!